Jandía: Última fase de la rehabilitación de sen...
Un paisaje de senderos y caminos (Especial isla de...
Camino de la Madera: primer intento. O el barranco...
Cruz de Tierno a Vallehermoso por el roque Cano, e...
Camino real de El Time a Puerto de Tazacorte, en L...
Camino a la playa de las Conchas en la isla de La ...
Camino real de El Time a Puerto de Tazacorte, en La Palma
Desde El Time (cota 600) el camino desciende por una pista hacia Mirasoles (en La Punta de Tijarafe), desde donde continúa en un empedrado en zig-zag por el acantilado: en total, 2.833 metros de sendero hasta llegar a la orilla del mar en el Puerto de Tazacorte (bajando es una hora y media).
Camino real
El tramo empedrado en zigzag pegado al risco del Time forma parte del camino real que ha comunicado, durante siglos, el noroeste de La Palma con el resto de la isla y con el exterior, a través del puerto al pie del acantilado. También era la ruta seguida por las barqueras de Tazacorte, que subían y llegaban hasta Garafía a cambiar el pescado por higos, papas y tunos secos: por varios chicharros o un par de viejas recibían una almorzada (la capacidad de dos manos juntas haciendo cuenco).
Realizando el sendero en sentido descendente, partimos del restaurante-mirador que en El Time se asoma al barranco de las Angustias. Pegado a la pared derecha del edificio desciende una pista asfaltada hacia las fincas de plataneras de La Punta. El último tramo de la misma es de tierra hasta llegar a un viejo almacén donde muere la carretera de La Punta de Tijarafe (otra opción es llegar hasta aquí en coche por dicha carretera y realizar la caminata a partir de este punto). Esta nave albergó el empaquetado y el teleférico empleado a partir de los años 30 para transportar tomates y plátanos que se empezaron a cultivar en la zona.
“Hase construido un bonito almacén”
“A muy poca distancia de la Crucita y a la orilla del camino que conduce a los caseríos de La Punta, hase construido un bonito almacén para recibir el tomate a contados pasos recolectado, donde una numerosa serie de jóvenes muchachas proceden a su clasificación y empaquetado para la exportación”, recogía en una crónica el Diario de Avisos en abril de 1930 (Hasta el 8 de abril de 1934 no se colocaría la primera piedra del muelle). El empinado camino, por el que a diario subían y bajaban hombres y mujeres a trabajar, tenía pues, a su lado, los cables de un teleférico en cuyo cajón viajaba la fruta… y algunos trabajadores sin miedo a las alturas.
A partir del viejo almacén (todavía con el cable de acero colgando hacia el vacío) se va por el camino real propiamente dicho, un empedrado que serpentea sobre la vertical del acantilado, hasta llegar (después de atravesar antiguas casas-cueva y fincas de plataneras) al mismísimo paseo marítimo y los kioscos (restaurantes) junto a los restos del viejo muelle de Tazacorte (el nuevo muelle se sitúa ahora al sur de la playa).
[Texto y fotografía: Yuri Millares. Más información de este sendero en el artículo Descenso vertiginoso a golpes de regatón en la edición digital de la revista Pellagofio]





Escribir comentario