Recorre Canarias

Guia de senderos y caminos a lo largo de las Islas Canarias.

Jandía: Última fase de la rehabilitación de sen...

Escrito June 23rd, 2010 a las 04:06 pm por Redacción
Categorias: Fuerteventura
En la península de Jandía, entre Morro Jable y El Puertito, se ubica el último de los tramos de Gran Recorrido (18,75 km) de Fuerteventura, al tiempo que también dentro del Parque Natural de Jandía se están habilitando otros trazados de menos de 50 km.
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Un paisaje de senderos y caminos (Especial isla de...

Escrito April 12th, 2010 a las 10:04 pm por Redacción
Categorias: La Palma
El periodista Yuri Millares, autor de numerosos reportajes y libros sobre las islas Canarias, hace aquí un recorrido por sus senderos favoritos en La Palma. Están incluidos en la 'Guía turística La Palma' (Ediciones Idea) de la que es autor de sus textos y fotografías.
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Camino real de El Time a Puerto de Tazacorte, en L...

Escrito January 10th, 2010 a las 02:01 pm por Redacción
Categorias: La Palma, Recomendados
Desde El Time (cota 600) el camino desciende por una pista hacia Mirasoles (en La Punta de Tijarafe), desde donde continúa en un empedrado en zig-zag por el acantilado: en total, 2.833 metros de camino hasta el borde del mar.
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Camino a la playa de las Conchas en la isla de La ...

Escrito June 09th, 2009 a las 07:06 am por Redacción
Categorias: Lanzarote, Recomendados
La isla de La Graciosa (27 kilómetros cuadrados) es la mayor del archipiélago Chinijo, al norte de la isla de Lanzarote. Su única población permanente está en la aldea de Caleta del Sebo, entre ella y la paradisíaca playa de las Conchas hay 5,5 kms de pista llana.
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Caldera de Bandama, en Gran Canaria

rc_caldera-bandama-1La caldera de Bandama tiene unos 170 m de profundidad y 1.000 m de diámetro. Para llegar al fondo sólo hay que seguir el camino que parte del interior del caserío de Bandama, justo al lado de la ermita. El descenso se puede hacer en una media hora.

“La primera sensación es de intensa sorpresa y admiración ante el hecho de que la Naturaleza pueda haber creado algo tan perfecto”, escribió la viajera inglesa Olivia Stone (1887), que bajó con un grupo de excursionistas a caballo. “Este es el cráter más perfecto de Canarias, una depresión cóncava de tierra y rocas de una uniformidad como sólo la naturaleza sabe crear”, describió otro viajero británico, Charles Edwardes (1888), que bajó animado por sus residentes para que bebiera un vino que le pareció fuerte, pero a su guía Pancho le entusiasmó y casi se bebe la garrafa él solo.

Un siglo y unos cuantos años después, la caldera de Bandama y el pico que se eleva a su lado han sido declarados Monumento Natural por constituir “dos unidades naturales de gran singularidad e interés científico”, y están integrados a su vez en el Espacio Protegido de Tafira. Se trata de una caldera de explosión que guarda nostálgicas cicatrices de lava en muchas de sus vertientes para recordarnos su origen.

rc_caldera-bandama-2El comienzo del camino, que se adentra por sus paredes laterales para descender hasta el fondo del cráter, está señalizado entre las casas que se encuentran al borde de su gran hueco de un kilómetro de diámetro. Una sólida puerta de hierro pintada de negro invita a entrar (en horario diurno: a partir de las 17.00 horas es cerrada hasta la mañana siguiente). Los ojos comienzan a revolotear y a viajar desde la altura por este enclave. En claros zigzags comenzamos un descenso que durará aproximadamente 35 minutos. El camino está muy marcado y no ofrece dudas de nuestro destino final.

Palmeras y eucaliptos
La vegetación chilla y se apodera de tantos sitios como puede, con una misteriosa y cosmopolita mezcla. Las palmeras canarias y los eucaliptos dispersos alternan con una variedad de colorida flora que nos saluda todo el camino (vinagreras, lentiscos, acebuches, cardones, tabaibas). Nos sumergimos poco a poco en las profundidades de la caldera. El ruido se queda atrás, el rastro del mar en el horizonte desaparece. Das vueltas sobre ti mismo y lo único que ves son las paredes envejecidas de picón (lapilli). Detrás de nosotros, queda el pico de Bandama, desde donde hay una panorámica bellísima de este paraje.

El nombre del lugar viene de un comerciante holandés que, en el siglo XVI, cosechaba viñedos en el fondo del cráter. Desde nuestra perspectiva de silencio, miramos en el fondo los restos de unas terrazas de cultivo. También observamos dos eras, confundidas entre los matorrales, las pitas y las higueras canarias. Hay una planta que merece que ser nombrada, aunque difícil de identificar por su rareza ya que únicamente se puede encontrar en este lugar. La bautizaron con el nombre de Parolinia glabriuscula y es un arbusto que puede llegar al metro y medio de altura con flores.rc_dama-de-bandama

Utilidad de los zigzags
El fondo de la caldera puede ser disfrutado con un camino circular que la surca y desde donde podemos ver sus distintas perspectivas. Tras entretenernos observando las antiguas y semiderruidas construcciones, nos preparamos para afrontar la vuelta por la misma ruta. Encontramos una enorme utilidad a los zigzags para salvar un desnivel tan pronunciado. Aunque hemos bajado por aquí, se vuelve a adueñar de nosotros la sensación de novedad de la ruta. En 45 minutos salimos a la superficie y llegamos a la cancela de hierro.

Como guinda para esta ruta, es recomendable subir (con el coche) al pico de Bandama (574 m) y mirar, a vista de pájaro, las huellas del camino que hemos hecho.

[Extracto del material publicado por la revista Pellagofio. Texto de M. Á. Navarro, fotografía de Yuri Millares, postal antigua del archivo de la FEDAC, lámina del endemismo la dama de Bandama exclusivo de este lugar por Tony Sánchez. Más información en las páginas de la revista Pellagofio Admiración ante un cráter perfecto y en Hace cinco mil años.]

 

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