El Cabildo completa la señalización de 14 rutas ...
Chamorga a Roque Bermejo, en Tenerife
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Fuerteventura dispone ya de 80 km de rutas para bi...
Camino a la playa de las Conchas en la isla de La Graciosa
La isla de La Graciosa (27 kilómetros cuadrados) es la mayor del grupo del archipiélago Chinijo (con Alegranza, Montaña Clara y los roques del Este y del Oeste o Infierno) al norte de la isla de Lanzarote. Su única población permanente está en la aldea de Caleta del Sebo, comunicada diariamente por barcos de Líneas Marítimas Romero que unen las localidades de Órzola (Lanzarote) y Caleta del Sebo (La Graciosa). Entre la aldea graciosera y la playa de las Conchas hay unos 5,5 kms de pista llana que se pueden hacer en una hora y cuarto. Leer más…
Camino al faro de Martiño en la isla de Lobos
Lobos es un islote volcánico que tiene en la montaña de La Caldera su máxima altitud: 122 metros. Prohibido pernoctar en ella, las excursiones para recorrerla y llegar hasta el faro de Martiño son una forma de pasar el día antes de la partida del último barco a media tarde.
Cada día parten del puerto de Corralejo dos barcos que tienen establecida sendas líneas regulares de transporte de pasajeros, el veterano Isla de Lobos y El Majorero, con destino al islote de Lobos. En 15 minutos desembarcan numerosos visitantes con la intención de pasar el día en la playa de la Concha o hacer surf al pie de la montaña de La Caldera (la máxima altura de la isla con apenas 122 metros). Otros, sin embargo, acuden con la idea de recorrer el islote a pie por el sendero circular que lo recorre, haciendo una parada en el otro extremo de este pequeño territorio, en el faro.
Al desembarcar en el muelle, hay que seguir el sendero que encontramos a la izquierda, en dirección a la playa de la Concha (nombre que le dan, por su forma, los visitantes a la que en realidad es la playa de la Calera, por el horno de cal que hay cerca de él, el más antiguo de la isla y que se empleó en la construcción del faro). Leer más…
Camino de Jinama, en El Hierro
Sendero de 4.388 m. de recorrido total, entre las cotas 350 y 1.230. El Miradero, en la cota 970, es un lugar de descanso para disfrutar de vistas espectaculares de El Golfo. Tiempo necesario: unas tres horas y media.
Cruzando la carretera y subiendo por la calle asfaltada detrás del bar Joapira (en 1913 era sede del Ayuntamiento de Frontera, frente a la iglesia de la Candelaria), seguimos en constante ascenso por una pista de cemento del barrio Los Corchos y rebasamos una típica vivienda rural herreña de dos plantas, la Casa Blanca, así llamada desde que fuera la primera encalada en todo El Golfo, visible (y punto de referencia) desde el mar. En este primer tramo del camino atravesamos también la finca del Pino ya con el sendero en su empedrado antiguo para adentrarnos en la zona de monte público en cuanto atravesamos la cancela del Pino (sin puerta hoy, pero que cerraba el paso al ganado suelto hacia los cultivos que dejamos ahora atrás) y disfrutar del entorno que crea el bosque termófilo herreño a esta altura, aún por debajo del mar de nubes (mocaneros, acebiños, fayas, sabinas). Leer más…
Bosque de Agua García, en Tenerife
Recorrido de 1,6 kilómetros por la zona mejor conservada del bosque de Agua García, a unos 800 metros de altitud, y que se puede realizar en unos 20 minutos.
El bosque de Agua García es el último reducto de la gran selva de monteverde que dominaba el norte de Tenerife, donde la exuberante vegetación de la laurisilva escondía su suelo del cielo. Tras la conquista llegó el poblamiento con colonos que se iban a dedicar a la agricultura y al cultivo de la caña de azúcar, necesitando para ello roturar tierras; madera para construir casas, muebles y herramientas; mucha leña para alimentar los ingenios; y carbón para el fuego del hogar. Entre los siglos XVI y XIX el bosque sufrió unas talas masivas que casi lo hacen desaparecer. Leer más…
Caldera de Bandama, en Gran Canaria
La caldera de Bandama tiene unos 170 m de profundidad y 1.000 m de diámetro. Para llegar al fondo sólo hay que seguir el camino que parte del interior del caserío de Bandama, justo al lado de la ermita. El descenso se puede hacer en una media hora.
“La primera sensación es de intensa sorpresa y admiración ante el hecho de que la Naturaleza pueda haber creado algo tan perfecto”, escribió la viajera inglesa Olivia Stone (1887), que bajó con un grupo de excursionistas a caballo. “Este es el cráter más perfecto de Canarias, una depresión cóncava de tierra y rocas de una uniformidad como sólo la naturaleza sabe crear”, describió otro viajero británico, Charles Edwardes (1888), que bajó animado por sus residentes para que bebiera un vino que le pareció fuerte, pero a su guía Pancho le entusiasmó y casi se bebe la garrafa él solo. Leer más…
Montaña de Tauro, en Gran Canaria

Recorremos un pequeño tramo del camino real Tejeda-Mogán, que parte de la pequeña presa de Salto del Perro para ascender hasta la degollada de Las Lapas, un espléndido mirador sobre el barranco de Mogán cerca de la cima de la montaña de Tauro. Una desviación nos acerca a un yacimiento aborigen y a otras vistas impresionantes. En total, son unos 5 km a pie que se hacen en una hora y 40 minutos (sólo ida; pero hay que volver). Leer más…
Jerduñe a Seima, en La Gomera

Desde el enlace con el camino (900 m de altitud), al inicio de la carretera en dirección a Playa Santiago, hasta el pueblo de Seima (550 m) hay poco más de cinco kilómetros que se pueden recorrer en algo más de dos horas.
El lugar denominado con precisión Casa del Lomo, al borde de la carretera de la degollada de Peraza a Playa Santiago, parte este camino al borde de un lomo y deja atrás una solitaria casa. Un camino empedrado que transcurre en su inicio y durante un largo tramo por la margen izquierda del barranco de Chinguarime. Entre los ladridos lejanos de algún perro damos los primeros pasos descendiendo por el sendero. Ladridos que proceden del caserío grande de Jerduñe, llamado por los lugareños Mequesegüe, y situado unos cientos de metros a la derecha junto a un palmeral, en la cabecera del barranco de Chinguarime. Leer más…
Seima a Playa Santiago, en La Gomera

Habíamos llegado a Seima, en la hoya de Morales, procedentes de la degollada de Peraza, por el camino que sale de Jerduñe. Partiendo de Seima (520 m de altitud) hay poco más de nueve kilómetros hasta llegar a Tecina y Playa Santiago, pasando por la playa de Tapahuga, al cabo de tres horas y cuarto de caminar. Leer más…
Tuineje a Tiscamanita, en Fuerteventura

Un camino muy cómodo de hacer a pie, pues apenas nos lleva una hora de camino por pistas de tierra completamente llanas para descubrir las llanuras del centro de Fuerteventura.
El pueblo de Tuineje, cabeza del municipio del mismo nombre, agrupa sus casas en torno a una singular iglesia que recuerda en sus frescos la feroz batalla de Tamasite contra el desembarco de corsarios ingleses que hasta las faldas de esa montaña llegaron en 1740. Fernando Roger y José Francisco Camejo Casanova atraviesan sus calles guiando, respectivamente, al majalulo (camello joven) Tao y el carro del que tira el burro Beethoven. Se dirigen a la piscina municipal, al otro lado de la carretera, desde donde parte una pista de tierra que comunica al norte con el pueblo de Tiscamanita, buscando abrir una posible ruta para excursiones guiadas con carro. Leer más…
El Juncal a roque Mulato, en Gran Canaria

Los 9 km de esta ruta se pueden hacer en dos horas y media (otro tanto si regresamos al punto de partida: El Juncal de Tejeda). Un camino fácil aunque con bastante desnivel que ofrece la opción, a quienes practiquen rapel, de hacer una parte del mismo por el propio cauce del agua: en tal caso es imprescindible contar en el equipo adecuado (cuerda de 45 metros, cintas planas para rapelar y mosquetones, además de trajes de neopreno).
En la zona centro-oeste de Gran Canaria y a seis kilómetros de Ayacata se esconde un precioso lugar. Desconocido para la mayoría de los propios residentes en la isla, su presencia de hace evidente justo después del pueblo de El Juncal de Tejeda y es el objetivo del sendero en esta ocasión: el roque Mulato. El sendero nace como pista de tierra siguiendo el curso del barranco del Juncal y el rumor del agua en el invierno. La pista agoniza pasado un kilómetro y medio, aproximadamente, desde que salimos del pueblo cumbrero de El Juncal y se estrecha para dar la bienvenida a un camino estrecho que rodea una tupida vegetación. El verde se abre poco a poco a un magnífico balcón que muestra casi a vista de pájaro el trazado a seguir. Leer más…




